¿No tienes ahorros y quieres comprar tu casa?
Afortunadamente en España es posible acceder a una hipoteca sin entrada que te permite financiar al 100% del valor de la propiedad que quieres adquirir.
Pero que exista este tipo de hipoteca no quiere decir que sea fácil de acceder a ella o que sea conveniente hacerlo. Por eso, aquí te contamos qué necesitas para solicitarla, sus beneficios, y sus riesgos.
¿Qué es una hipoteca sin entrada o con 0 entrada?
La hipoteca sin entrada es un tipo de préstamo hipotecario en el que algunos bancos o entidades financieras aportan el 100% del valor de compraventa o de la tasación de la propiedad (el que sea menor) sin que el contratante realice un aporte inicial.
Sucede que para solicitar la mayoría de las hipotecas los bancos te exigen que aportes el 20% del valor de la vivienda. Es decir, si una vivienda está valuada en 200.000 € tú debes hacer un aporte inicial mínimo de 40.000 €.
En la hipoteca sin entrada, esa inversión inicial no es necesaria.
¿Cuál es la hipoteca mínima que se puede pedir?
En el capítulo II del Real Decreto 716/2009 se establece con claridad que el préstamo o crédito no puede exceder el 60% del valor de tasación del bien hipotecado.
En el caso de la construcción, rehabilitación o adquisición de vivienda se puede alcanzar el 80% de dicho valor.
Y se puede exceder sin superar el 95% del valor del bien hipotecado si el préstamo cuenta con con un aval bancario de una entidad distinta a la acreedora o se halla cubierto por un seguro de crédito.
Cuando oyes hipoteca al 100% es porque el banco aporta un 80% y el 20% restante lo aporta otra entidad como aval.
Requisitos para solicitar una hipoteca sin entrada
En mayor o menor medida, los bancos pueden solicitarte lo siguiente:
Solvencia y perfil financiero impecable
Lo primero es tener:
- Un historial crediticio limpio.
- Una antigüedad laboral mínima que esté dentro de 1 a 2 años en el mismo empleo.
- Y una relación deuda/ingresos baja, con menos del 40% de los ingresos comprometidos en deudas.
Presentar la documentación detallada y actualizada
Algunos bancos solicitan mucha documentación, por ejemplo:
- Las últimas 6 nóminas o declaraciones de renta (para autónomos).
- La hoja de vida laboral.
- El contrato de trabajo.
- Detalle de otros préstamos.
- Documentación del avalista, si aplica.
Aceptar las condiciones del banco
A diferencia de las hipotecas con entrada, que suelen tener condiciones más flexibles, para este tipo de hipotecas al 100% los bancos solicitan:
- Intereses del 1 al 2% superior (que un crédito hipotecario con entrada).
- Plazo máximo reducido a 20 o 35 años, lo que incrementa el pago mensual comparado con los 40 años del resto de créditos.
- Comisiones más elevadas por apertura y cancelación anticipada.
Que sea primera vivienda
Los bancos otorgan este tipo de hipotecas solo si se trata de tu primera vivienda. Eso lo notarán cuando hagan la investigación y el análisis de tu perfil.
Contratar seguros obligatorios
Ya sea con el banco o con una aseguradora privada es obligatorio por ley contratar un seguro del hogar.
Vincular productos bancarios
Muchos bancos ofrecen mejores condiciones si les contratas algún producto como una tarjeta de crédito premium, seguros o si decides depositar tu sueldo con ellos.
Aval
Ante la falta de ahorros, muchas personas recurren a familiares cercanos o personas de suma confianza que tengan propiedades y puedan funcionar como la garantía de la hipoteca.
Una tasación superior al precio de compraventa
A veces sucede que se consiguen tasaciones oficiales que superan el precio de compraventa. Así, el banco puede otorgar una hipoteca del 80% sobre la tasación oficial lo que te permitiría financiar más de ese porcentaje en el precio real de compra.
Otros gastos
Muchas personas piensan que al conseguir una hipoteca al 100% no hace falta destinar dinero a la operación.
No es así.
Por más que sean créditos sin entrada hay que dedicar fondos a las tasaciones, las notarías, impuestos, registros y a los honorarios de los intermediarios de crédito, si decides contratar uno.
Formas de pedir una hipoteca sin entrada
Algunas alternativas para obtener una hipoteca sin entrada puede ser:
Aval ICO (Instituto de Crédito Oficial)
Es una de las vías más utilizadas. Son programas en los que el estado avala ese 20% que regularmente no cubren los bancos. Solo requieren cumplir con algunos criterios de edad y nivel de ingresos.
Programas autonómicos y ayudas para jóvenes
Algunas comunidades autónomas ofrecen subvenciones y ayudas hipotecarias con algunos requisitos de edad, ingresos y residencia.
Bancos que ofrezcan hipotecas al 100%
Es cierto que no es tan común pero algunos bancos ofrecen este tipo de hipotecas para ciertos rangos etarios (menores de 40) o para ciertas zonas geográficas.
Avalista o doble garantía
Otra opción es contar con aval particular (un familiar cercano) que funcione como doble garantía y respalde la operación hipotecaria.
Sin embargo es clave que ese avalista entienda los riesgos a los que se somete antes de realizar la operación.
Intermediarios de crédito
Tener un intermediario de crédito es una opción que garantiza certezas. En Incredit, nos dedicamos a encontrar la mejor manera de financiar la propiedad que quieres adquirir con el mínimo aval posible y ajustándonos a tu situación.
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Bancos que financien el 100% de la hipoteca
Nada está escrito en piedra cuando hablamos de entidades bancarias aceptando un crédito hipotecario sin entrada. Algunas lo hacen. Otras son más reacias.
Lo más saludable siempre es consultar con varios bancos, realizar una comparativa con lo que solicitan y las condiciones que ofrecen para saber si se ajustan a tus necesidades y posibilidades.
Lo importante es consultar pues los bancos cambian constantemente sus políticas y esto afecta a productos, requisitos y condiciones. Consulta y compara.
Ventajas de conseguir hipoteca sin entrada
Hay numerosos beneficios de solicitar una hipoteca sin entrada:
1. No necesitas ahorros previos
Generalmente para comprar una casa necesitas sí o sí tener entre el 20 o 25 por ciento del valor de la misma, que es el mínimo que suelen exigir los bancos.
Dependiendo siempre del valor de la propiedad, dicho monto ronda más o menos los 40.000 €.
La hipoteca sin entrada permite a personas con ingresos estables pero sin ahorros acceder a una vivienda.
2. Ahorra años de espera
El mercado inmobiliario es cambiante y fluctuante. Esperar años mientras se ahorra puede significar un cambio rotundo en precios y en condiciones de financiación.
La hipoteca sin entrada puede ser una manera viable de aprovechar una buena oportunidad en el corto o mediano plazo.
3. Puedes afrontar otros gastos
Puedes quedarte con tus ahorros para afrontar los trámites de gestión o destinar ese dinero a reformas, amoblamientos u otras inversiones sin necesidad de pedir otros créditos.
Riesgos de no hacer una aportación inicial
Además, sin ahorro inicial es más fácil caer en sobreendeudamiento, porque debes cubrir a la vez la hipoteca y los gastos de compraventa (notaría, gestoría, impuestos).
En resumen: antes de ir a por el 100%, valora tu solvencia y si te compensa o es mejor ahorrar un poco más o esperar. Una entrada —aunque sea pequeña— te da aire, baja el riesgo y hace la operación más llevadera.
Y cuanta más entrada pongas, menos dinero pides, menor cuota tendrás y menos intereses pagarás a largo plazo. También te permite gestionar mejor los gastos de compraventa y formalización (notaría, gestoría, impuestos) sin asumirlos todos de golpe.
¿Qué pasa si no me conceden la hipoteca sin entrada?
Antes de ir por tu cuenta y en solitario y corriendo riesgos, debes saber que podemos ayudarte. En Incredit somos especialistas en acompañarte a encontrar el mejor crédito hipotecario para tu situación actual ya sea que:
- Tengas ahorros y quieras conseguir un crédito con aportación inicial.
- No tengas ahorro y quieras conseguir un crédito sin entrada.